El registro acústico durante el pastoreo de bovinos ayuda a estimar el volumen de materia seca consumida. Los resultados obtenidos en la Experimental del INTA en Balcarce sobre este tema resultan alentadores, especialmente si se considera que la metodología potenciaría aspectos productivos y ayudaría a prevenir y/o tratar enfermedades.
Por Carlos A. Cangiano(1) y Julio R.
Galli (2), Ingenieros Agrónomos Fotos: Archivo Super CAMPO
EN GENERAL NUESTROS sistemas de producción
pastoriles y extensivos son ineficientes en el uso de los recursos
disponibles, requiriendo un manejo muy ajustado para mejorar su competitividad
económica y su sustentabilidad. Por lo tanto, la capacidad
para medir con precisión y fácilmente el comportamiento
y el consumo alimenticio de los rumiantes, es clave para la toma de
importantes decisiones de manejo relacionadas con la nutrición,
la evaluación y el uso de pasturas, además de la salud
y el bienestar animal.
En los rumiantes, los movimientos mandibulares son eventos asociados
a la definición de los bocados y las masticaciones que los
animales realizan durante sus dos actividades diarias más importantes,
como son la ingestión y la rumia. Debido a las condiciones
ambientales en que los rumiantes se desempeñan, es prácticamente
imposible contar con dicha información. En tal sentido, recientemente
nuestra Experimental de Balcarce comenzó a trabajar en la investigación
e implementación de un método acústico para obtener
un seguimiento detallado de estos procesos.
El registro de las señales se obtiene mediante un equipamiento
que consiste en un micrófono inalámbrico colocado en
la frente del animal, un transmisor ubicado detrás de la cabeza,
y ambos sujetados a un bozal. El resto del equipo consta de un receptor
conectado a una cámara de video con lo cual se registran las
imágenes simultáneamente a los sonidos producidos.
INVESTIGACIONES. Estos estudios para conocer los mecanismos que determinan
el consumo alimentario, se han llevado a cabo en bovinos (vacas y
novillos) y en ovinos, alimentados con distintas especies forrajeras,
entre las que se encontraban alfalfa, festuca y pasto ovillo.
Las señales acústicas obtenidas han permitido registrar
fielmente los sonidos, y diferenciar aquéllos producidos por
los movimientos mandibulares que los animales hacen durante la aprehensión
y arranque del forraje al tomar un bocado, de los de masticación
dentro de la boca. Además, son fácilmente reconocibles
los sonidos compuestos, donde realizan en forma simultánea
un arranque con masticación. También por este medio
se registra la duración y la amplitud de cada uno de los eventos
arriba mencionados.
Este tipo de información, además, se ha registrado durante
la rumia (ver figura “Masticaciones entre ...”), lo que
ha permitido analizar las principales actividades diarias de pastoreo
y rumia (figura “Ondas acústicas...”) a través
de los sonidos.
Una señal acústica durante la ingestión también
contiene información valiosa para comprender la mecánica
de la masticación, dado que el sonido contiene información
sobre la duración de la trituración del forraje, y sobre
la intensidad de molienda de los dientes, que no son detectables por
otros métodos. Es decir que, a través de la energía
del sonido producido por las masticaciones, se puede obtener una buena
estimación de la materia seca consumida durante el pastoreo
(figura 5).
POTENCIALIDAD. Los resultados hasta el momento son promisorios y permiten
vislumbrar que la metodología acústica presenta una
alta potencialidad de aplicación, tanto en aspectos productivos
y de comportamiento animal en pastoreo como en la salud y en el bienestar
animal. Distintas enfermedades (acidosis, mastitis) y/o tipos de estrés
podrían prevenirse si ellos se evidenciaran a través
de cambios en los patrones normales de consumo o rumia de los animales.
En el futuro evaluamos continuar en la línea de investigación
para: 1) lograr un programa de computación que discrimine automáticamente
los bocados y masticaciones, ya de que otra manera el procesamiento
y análisis de la información es muy laborioso y solo
es posible realizarla en períodos cortos; y
2) adaptar los nuevos avances tecnológicos en las comunicaciones,
que están comercialmente disponibles, para lograr un equipo
que almacene los sonidos a más largo plazo para su aplicación
en condiciones reales de pastoreo.
1- INTA EEA Balcarce, Area de Producción Animal, Balcarce
2- U.N.R., Facultad de Ciencias Agrarias, Rosario
El registro de las señales de masticación
diseñado por Galli y Cangiano se obtiene a través de un micrófono
inalámbrico en la frente del animal (ya sean ovinos o bovinos) y un
transmisor detrás de la cabeza.